Jesus del Pozo
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Jesús del Pozo en el recuerdo
Conocí a Jesús del Pozo hace mucho tiempo; poco después de que montara su primera tienda de ropa masculina, en 1974, con apenas veintiocho años, dejando tras de sí los estudios de ingeniería industrial, diseño de muebles y arquitectura interior, y sus estancias en Alemania y Londres. El primer desfile de Jesús al que asistí se celebró hacia 1975 en una discoteca madrileña entonces en boga y ante un público que se podría calificar de sobradamente preparado, entre el que recuerdo a los actores Pep Muné y Ramón Corroto. En el pequeño escenario, cuatro chicos y otras tantas chicas sacaban prendas de un gran cesto de mimbre, que se ponían y cambiaban alternativamente al compás de la música. Curiosamente (no es lo habitual), he observado las notas que tomé aquella noche. Y por una vez voy a citarme a mí misma reproduciendo algunos párrafos escritos a vuela pluma, cuando era una joven que se adentraba, poco a poco, en el mundo de la moda. Lo recogí así: «Ese intercambio va más allá de las diferencias hombre/mujer; no en función del atractivo, sino de una belleza no adscrita al sexo. Son modelos creados para gente con imaginación, capaz de crear su propia singularidad. No es ropa cara, pero presupone un tiempo libre para elegirla, un clima social para entenderla. Se trata de una cultura no ya del vestir, sino del "estar". Ropa sin alardes: la verdadera evolución que casi parece revolución». Esto que escribí hace unos treinta y cinco años, en la etapa inicial de Jesús del Pozo, considero que en líneas generales es aplicable a toda la trayectoria posterior del hombre que hizo de la moda, ante todo, una cuestión de estética. Se ha hablado mucho de la concepción arquitectónica de sus creaciones. Opino, como ya decía Rosa Torres en 1985, que «se puede vestir con sus modelos sin sufrir el peligro de ser exclusivamente un artículo ornamental; es un mérito importante con el que Jesús del Pozo puede pasearse tranquilamente por el panorama de la moda vanguardista internacional». Nunca excesos ni ostentaciones. Ahora bien: exigencia máxima, empezando por la alta calidad de los tejidos, aquellos linos que —todavía sin industrias que los fabricaran para la confección en España— había de buscar en una fábrica de mantelerías zaragozana, para luego teñirlos con su incomparable colorido. Era el tiempo de los grandes avanzados de la nueva moda en nuestro país, cuyos nombres el propio Jesús gustaba de mencionar: Francis Montesinos, Manuel Piña, Toni Miró, Nacho Ruiz, Paco Casado, Pedro del Hierro. Todos con estilos diferentes y un peso específico que ha posibilitado los avances sucesivos hasta hoy. No lo eran las que vistió, sino que poseían una personalidad bien definida y un encanto inteligente, como Ana Belén, Charo López, Luz Casal o la actual ministra de Cultura, Ángeles González-Sinde. La buena noticia es que la firma Jesús del Pozo, de momento en manos del equipo que le rodeaba, seguirá en pie, a semejanza de tantos nombres de la altura costura francesa. Ojalá que la continuidad preserve el espíritu de quien, según decía muy bien M.ª Luisa G. de Linares en 2004, «guió, junto a la transición política, la transición estética. Fue el primer en saber que un país sólo puede mirar el futuro cuando se encuentra a gusto delante del espejo». |
Además, a título póstumo, serán galardonados Manuel Fraga y Soledad Mestre, y el diseñador, Jesús del Pozo. Asimismo, durante el acto se procederá a la
Asimismo, hicieron acto de presencia los premiados
Los galardonados Santiago Segura y Tony Leblanc, junto a los familiares de Jesús del Pozo - Foto: Connie G. Santos MADRID- Como cada año, los otros protagonistas de la celebración del Dos de Mayo ,más austera de los últimos años, fueron los corrillos
También recibirán las Grandes cruces de la Comunidad de Madrid los actores Toni Leblanc, Joselito y Santiago Segura o la política Inés Sabanés, además del presidente de Honor del PP Manuel Fraga y el modisto Jesús del Pozo a título póstumo. El cantante
Los amantes de la moda podrán, a partir de ahora conocer no solo la magia que rodea los desfiles, sino también todo el esfuerzo que se esconde detrás de firmas como Jesús del Pozo, David Delfín, Agatha Ruiz de la Prada, Alvarno, Andrés Sardá, Devota y



